La pregunta que dejó abierta la Cuenta Pública: ¿Cómo avanzamos realmente en el bienestar de la niñez?

La Cuenta Pública 2026 dedicó espacio a la niñez y presentó anuncios relevantes en materias como primera infancia, familias de acogida, protección frente a la explotación sexual infantil y sala cuna universal. Son señales importantes. Sin embargo, desde Colunga creemos que la discusión debe ir más allá de los anuncios y centrarse en una pregunta fundamental: ¿cómo contribuyen estas medidas al bienestar de las niñas y niños que viven hoy en Chile?

Apoyos económicos: una ayuda necesaria, pero insuficiente

Uno de los anuncios fue la entrega de un bono de $30.000 por niña o niño para hogares pertenecientes al 80 % de menores ingresos según el Registro Social de Hogares.

Se trata de una ayuda concreta y bienvenida para muchas familias. Sin embargo, también abre una discusión necesaria sobre la arquitectura de las transferencias monetarias dirigidas a la niñez. Resulta clave conocer cómo esta medida se articulará con beneficios ya existentes, como el Subsidio Único Familiar, y avanzar hacia un sistema más simple, integrado y comprensible para las familias.

Más allá de los instrumentos específicos, el desafío sigue siendo fortalecer de manera sostenida los ingresos de los hogares con niñas y niños, especialmente aquellos que viven en condiciones de mayor vulnerabilidad.

Sala cuna universal: una oportunidad para la primera infancia

La confirmación del ingreso de una indicación para avanzar hacia un sistema de sala cuna universal constituye una noticia positiva.

La expansión del acceso a servicios de educación y cuidado durante los primeros años de vida puede generar beneficios significativos tanto para el desarrollo infantil como para la participación laboral femenina. Sin embargo, el éxito de esta política dependerá de que su diseño incorpore una mirada integral de la primera infancia.

La cobertura es importante, pero también lo son la calidad de los servicios, las interacciones que reciben las niñas y niños y las oportunidades de aprendizaje y desarrollo que estos espacios ofrecen.

Crecer en familia: avanzar hacia cuidados más protectores

Otro de los anuncios destacados fue la ampliación del Plan Crecer en Familia, que busca que cerca de 700 niñas y niños de entre 0 y 3 años que hoy viven en residencias puedan crecer en familias de acogida.

Desde Colunga valoramos esta dirección. La evidencia internacional muestra que los entornos familiares son fundamentales para el desarrollo infantil y que la institucionalización debe ser siempre la última alternativa.

No obstante, el desafío ahora es asegurar que existan suficientes familias de acogida, que cuenten con acompañamiento especializado y que reciban los apoyos técnicos y económicos necesarios para sostener adecuadamente ese cuidado.

Natalidad y cuidados: primero las niñas y niños que ya están aquí

La creación del Plan Chile Renace instaló el debate sobre la baja natalidad como una preocupación pública.

Pensar en los desafíos demográficos del país es legítimo. Sin embargo, cualquier discusión sobre natalidad debe partir por garantizar mejores condiciones para las niñas y niños que hoy forman parte de nuestra sociedad.

Reducir la pobreza infantil, fortalecer los sistemas de cuidados e invertir en los primeros años de vida son medidas que no solo mejoran el bienestar actual de la niñez, sino que también generan condiciones más favorables para que las familias puedan proyectar su futuro.

La importancia de fortalecer la última milla

Uno de los aspectos ausentes en la Cuenta Pública fue el fortalecimiento de los sistemas locales de apoyo a la niñez.

Las políticas públicas no transforman vidas únicamente porque existan. Lo hacen cuando logran llegar efectivamente a las familias. Y esa conexión ocurre en los territorios: en los municipios, los centros de salud, los establecimientos educacionales, las Oficinas Locales de la Niñez y las organizaciones comunitarias.

Es ahí donde se juega el bienestar de las niñas y niños en el día a día. Los sistemas locales constituyen la última milla de la política pública y son fundamentales para prevenir problemas, detectar necesidades de manera oportuna y acompañar a las familias a lo largo de su trayectoria.

Fortalecer estos sistemas no es una tarea secundaria. Es una condición necesaria para que las políticas lleguen efectivamente a quienes más las necesitan.

Del anuncio al bienestar

Los anuncios realizados durante la Cuenta Pública pueden contribuir positivamente al bienestar de la niñez. Sin embargo, para que ello ocurra, es necesario sostener una mirada de largo plazo.

Desde Colunga creemos que existen dos prioridades especialmente relevantes. La primera es fortalecer las políticas de desarrollo integral durante los primeros años de vida, etapa en la que se generan las bases para el bienestar futuro. La segunda es robustecer los sistemas locales que conectan a las familias con el apoyo del Estado y permiten que las políticas públicas se traduzcan en resultados concretos.

Poner a la niñez en el centro requiere voluntad política, evidencia, una mirada de largo plazo y sistemas capaces de llegar a cada territorio. Solo así será posible que las políticas públicas se traduzcan en mejores oportunidades y mayor bienestar para todas las niñas y niños del país.

Desde Colunga seguiremos contribuyendo con evidencia, propuestas y articulación para avanzar hacia un Chile donde el lugar de nacimiento no determine las oportunidades de desarrollo de las niñas y niños.