Los incendios forestales en las regiones de Ñuble y Biobío mantienen una grave emergencia. Al 22 de enero, se registran 21 personas fallecidas, más de 1.500 personas damnificadas y 325 viviendas destruidas. En este contexto, la situación de niñas y niños es especialmente preocupante.

Actualmente no existe un catastro oficial que permita dimensionar cuántas niñas y niños han sido afectados por la emergencia, lo que dificulta la respuesta focalizada en sus necesidades específicas.

Sin embargo, el impacto de los incendios en la niñez es significativo. Niñas y niños presentan un mayor riesgo de afectaciones a la salud mental, con una prevalencia de estrés postraumático entre un 20% y 80% superior a la de personas adultas. Además, la pérdida de viviendas, la permanencia en albergues y la interrupción de rutinas aumentan los riesgos para su bienestar y desarrollo.

A esto se suma la destrucción de infraestructura educacional en comunas como Penco y Tomé, lo que implica la pérdida de espacios fundamentales de protección, cuidado y alimentación para niñas y niños.

Cómo apoyar

Para canalizar la ayuda de manera coordinada, desde la Comunidad de Organizaciones Solidarias se impulsa Movidos por Chile, plataforma que articula a organizaciones sociales, municipios y el Estado, levantando necesidades desde los territorios afectados.
Las personas e instituciones que quieran colaborar pueden hacerlo a través de movidosxchile.cl, apoyando acciones de emergencia y protección dirigidas a niñas y niños en las zonas afectadas.