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“Para conseguir los Objetivos 2030, necesitamos que la infancia sea activista”

4 de Julio, 2019
Comunicaciones Fundación Colunga

Especialista en innovaciones sociales y educativas, Miquel de Paladella es CEO en UpSocial, en España, y ha trabajado en el área de incidencia política con Unicef y de derechos humanos en Plan International y Global Movement for Children. 

Expositor destacado del Seminario Internacional IS2030, conversamos con él sobre la relevancia de políticas públicas en la construcción de un mejor futuro, cómo un trabajo intersectorial puede lograr soluciones innovadoras y el rol que juegan los niños y niñas en este camino.

¿Qué sueñas para el 2030?

La historia de los últimos 30 años de la humanidad ha sido maravillosa. Viendo lo que ha pasado en el último tiempo, lo que te imaginas es que vamos a tener una sociedad más equitativa, con mejores oportunidades para todo el mundo. Construyendo espacios en los que podamos ofrecer buenas oportunidades, y muy significativas, a todos. Es lo que espero, lo que me motiva a despertarme cada mañana para construir ese mundo, donde la justicia social sea lo principal. Y veo que todas las fuerzas, tanto del sector privado, el sector público y la ciudadanía, nos están llevando a eso.

Si ves a los inversores, que tienen la capacidad de transformar mucho al mundo, están cada vez pidiendo más responsabilidad social en su acción de inversión. Lo pide el consumidor, lo pide la sociedad, lo piden los partidos políticos. Hay un alineamiento que me hace pensar que hay grandes posibilidades de conseguir esa justicia social que tanto anhelamos.

¿Cómo se puede trabajar por políticas más sustentables?

El gran problema de la política es que muchas veces es guiada por la ideología. Es decir, con valores que van muy bien para fijar objetivos, pero que no funcionan para fijar el camino que nos va a llevar para conseguirlo. La importancia de la innovación social es, precisamente, la capacidad que nos da para experimentar, ver lo que funciona y, a partir de ahí, crear políticas que funcionen en base a evidencias.

¿Qué papel crees que juegan los niños en la construcción de un futuro sostenible?

Me pone muy nervioso cuando se considera a los niños y niñas como unos actores del futuro. Yo los veo como actores del presente.

Es verdad que la infancia es una oportunidad para darles capacidades que, si no las inviertes en sus edades más tempranas, no tendrán en un futuro. Sin embargo, para conseguir los objetivos 2030, necesitamos que la infancia sea activista. Que nos exija a nosotros, padres, profesores, ciudadanos, que pensemos más en su futuro y bienestar, y no solamente en nuestro egoísmo, cortoplacismo y consumo inmediato.

Creo que los niños pueden jugar, tanto en las escuelas como en espacios más informales, un papel fundamental al mantenernos firmes alrededor de agendas de largo plazo, pero de acciones inmediatas.

¿Qué camino debe seguir un país para construir cambios sociales significativos?

Los Objetivos 2030 están enfocados a conseguir una gran justicia social. Creo que el gran elemento que pueda ser diferenciador en el cumplimiento de esos objetivos, es que existan organizaciones que puedan convocar a todos los actores. Que conjuntamente puedan decidir quién hace qué en cada paso. El hacerlo, sobre todo, sobre una base de evidencias.

Hoy tenemos una gran capacidad de gestionar datos. Si somos capaces de procesarlos, entender a quién hay que ayudar e involucrarlos en el proceso de transformación, pueden nacer una serie de cosas que, en un país tan emprendedor como Chile, debería ser mucho más fácil que en otros.

Los problemas de confianza que existen entre instituciones, es algo muy superable no solo con transparencia, si no que convocando y trabajando juntos en esos objetivos que nos llaman a todos a dar lo mejor de nosotros mismos. Eso es lo bonito de los Objetivos 2030. Si somos capaces de alinearnos, dejando de lado las ideologías, creo que es el camino indicado para construir un país maravilloso.

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