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Foco en: María Soledad Díaz de la Fuente, Secretaria Ejecutiva de Fundación Aldea

20 de Julio, 2018
Comunicaciones Fundación Colunga

“La experiencia de estar en un espacio lindo, con caras alegres y un ambiente motivador para todos, ha sido un aliciente que no tiene precio”

Conversamos con María Soledad Díaz, quien inspirada en sus experiencias e iniciativas relacionadas al incremento de la cultura, busca junto a su organización crear una educación respecto a la arquitectura y espacios verdes de la ciudad, con el fin de que sean mejor apreciados por los ciudadanos bajo una mirada informada y constructiva.

¿Cómo llegaste a la sociedad civil?

Desde muy niña participé en actividades que vincularan a las personas con causas relacionadas a la pobreza. En la universidad impulsé muchas iniciativas, entre ellas, la creación de un café literario en mi pueblo (San Javier de Loncomilla), ya que consideraba que no teníamos acceso a la cultura. También participé en la realización de un programa de educación en la cárcel de mujeres, que se llamaba “La Libertad de Aprender”, donde hacía clases de historia. Todo ese voluntariado derivó en que mi primer trabajo formal fuera en Techo, en el área de regiones. Esta experiencia me dio una perspectiva amplia del trabajo con comunidades y dirigentes de campamento. Ellos me enseñaron que se puede hacer justicia con las propias manos cuando hay sinergia, y nos unimos con más personas e instituciones, públicas y privadas. Soy de la idea de que siempre hay que sumar más que restar.

Otra experiencia laboral que me marcó fue el paso por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, donde vi el poder de las comunidades que defienden sus territorios y prácticas ancestrales, y también, la necesidad de los funcionarios públicos de estar alineados con estos anhelos y no con ideas políticas transitorias, lo que me iluminó para pensar que podíamos colaborar mucho desde una fundación.

A pesar de creer profundamente en el rol del Estado, tengo la conciencia de que cada uno de nosotros es un agente de cambio social, y que necesitamos más sociedad civil que colabore en mejorar los entornos que estamos construyendo, en la puesta en valor del patrimonio y en exigir el derecho a la ciudad, ya que aún no se visualiza como una prioridad y siempre hay falta de recursos.

¿En qué está trabajando la organización actualmente?

En Fundación Aldea trabajamos para democratizar la arquitectura, diseñando y construyendo de manera participativa espacios públicos y edificaciones en la Región Metropolitana, de O´Higgins y Atacama. Para eso, generamos alianzas para expandir los talleres de formación en la ciudadanía que nos permiten observar el entorno críticamente, es decir, impulsando capacidades en las personas para pensar de manera informada sobre los espacios que habitamos, y activar el derecho a tener una voz sobre su diseño y construcción.

En específico, lo que hoy nos quita el sueño es el Festival OH! Stgo (Open House Santiago) un evento gratuito, de difusión de la ciudad como ambiente construído, que se realiza a nivel internacional hace más de 30 años y que trajimos a Chile por primera vez el año pasado. Nos hemos enfocado en celebrar la arquitectura, ingeniería y espacios verdes del Santiago contemporáneo para representar la ciudad que estamos construyendo en el siglo XXI, y preguntarnos además quiénes la están construyendo, considerando que las personas y comunidades tienen un rol fundamental en definir cómo queremos vivir. Gracias a la colaboración voluntaria de diversos actores, el 8 y 9 de septiembre de este año, abriremos más de 90 espacios en 30 comunas que esperamos, inspiren a otros al ser casos ejemplares de buen diseño.

Foto: Aldea

¿Cuál es su mayor desafío?

Lograr que aquello que nos apasiona tenga una estructura e identidad, y colaborar en abrir las posibilidades para que los ciudadanos tengamos la capacidad de mirar críticamente los entornos y, a partir de esto, transformarlos.

Además, espero que en equipo logremos desarrollar la misión de Aldea, que aún estamos construyendo colectivamente. Que seamos capaces de escuchar las inquietudes de las personas con las que estamos trabajando y seamos un aporte significativo en sus vidas. Y que cada miembro de Aldea sea capaz de sacar la mejor versión de sí mismo.

¿Cómo ha sido la experiencia de ustedes en ColungaHUB? 

La mejor. Nosotros creemos que los entornos educan y que pueden ayudarnos a ser más felices. La experiencia de estar en un espacio lindo, con caras alegres y un ambiente motivador para todos, ha sido un aliciente que no tiene precio. Sin una oficina como la que hoy tenemos, no podríamos estar donde estamos, ni hacer lo que hacemos.

 

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