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¿Adultocentrismo desatado?

15 de Noviembre, 2019
Comunicaciones Fundación Colunga

Lo que comenzó como una protesta de escolares secundarios contra el alza de pasajes en el Metro de Santiago, se convirtió en una de las manifestaciones sociales más grandes que ha vivido Chile en tiempos de democracia. “Estas y estos adolescentes, en ejercicio de sus derechos, fueron capaces de organizarse y expresarse libremente, para servir de espejo y de empuje al resto de la sociedad”, señala la declaración pública de la Defensoría de la Niñez, donde se interpela a todos los poderes del Estado para generar mecanismos eficientes y efectivos que permitan atender la opinión de los niños, niñas y adolescentes (NNA) de nuestro país.

En la actualidad, más de 1.200 millones de adolescentes viven en el mundo, y nueve de cada diez lo hacen en países en vías de desarrollo, sorteando diariamente grandes retos, como el acceso a educación de calidad, la prevención del embarazo adolescente y/o VIH, encontrar oportunidades de trabajo decente, consecuencias de la contaminación y del cambio climático, y, sobre todo, poder expresar sus opiniones y ser escuchados, tal como lo señala el documento de UNICEF  “Superando el adultocentrismo”.

El Estado Mundial de la Infancia en 2011 ya advertía que son los NNA de hoy quienes tendrán que hacer frente a las consecuencias intergeneracionales de las crisis del actual modelo económico, incluyendo el desempleo estructural; el envejecimiento de las sociedades; la degradación del medio ambiente; la dinámica de la migración y las crisis humanitarias.

Derribando mitos: una nueva mirada hacia la infancia y juventud

En el mes de octubre, en Fundación Colunga, tuvimos la visita de María Jesús Rosado, experta en análisis de la realidad social y Presidenta de la Fundación iS+D para la Investigación Social Avanzada en Madrid. Durante una charla, organizada por el Hogar de Cristo, la socióloga española compartió con los asistentes su experiencia como investigadora en medición de satisfacción social, pero su visión sobre la infancia fue tajante: “Con los pequeños sí que hemos adoptado el despotismo ilustrado”. Para ella, nuestra sociedad tiene una importante falencia en cuanto a indicadores sociales, especialmente porque, según sus mismas palabras “a la infancia no se la escucha”. Sin embargo, instó a generar experiencias de medición en este ámbito, ya que lo considera absolutamente necesario. “Los pequeños se expresan a las mil maravillas y, además, creo que sería extraordinario para complementar muchas de las cuestiones que los adultos ni siquiera somos capaces de verbalizar”, advirtió.

Sin embargo, podemos encontrar algunos esfuerzos que se están realizando para cambiar la forma de ver a los niños y jóvenes. Uno de los pioneros en promover esta nueva mirada ha sido Edwin María John, líder de las Naciones Unidas y reconocido activista internacional por los derechos de la infancia, quien ha motivado uno de los movimientos más importantes en el último tiempo en India: los Parlamentos Infantiles. En ellos se agrupan más de 200.000 niñas y niños organizados a nivel barrial, y federalizados en distintos niveles: localidad, pueblo, ciudad, Estado y país. Estos parlamentos han alcanzado grandes logros, desde detener matrimonios infantiles, reintegrar niñas y niños a los colegios, campañas de salud, construcciones de puentes, entre otros.

En Chile, la Escuelita Cecilia Arrieta de Peñalolén participó con 50 niños, niñas y adolescentes en el primer piloto de Parlamento Infantil en Chile junto a Edwin Maria John, invitado a Chile por Fundación Colunga.

Sin duda, como sociedad estamos llamados a atender la opinión de niños, niñas y adolescentes, buscando mecanismos innovadores y efectivos de participación, acordes a sus niveles de desarrollo y capacidad.

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